¿Eres altamente sensible? 4 tratamientos que podrías aprovechar

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¿Te sientes abrumado con facilidad? ¿Los ruidos fuertes o las multitudes te agotan?

Si es así, es posible que seas lo que la psicóloga Elaine Aron denomina una “persona altamente sensible” (PAS). Este término, acuñado por Aron en 1991, describe a aquellos que procesan información sensorial de manera mucho más profunda y detallada que la mayoría.

Como PAS, puedes encontrar desafiantes situaciones que para otros pueden parecer normales o incluso insignificantes.

Entonces, ¿cómo puedes aprender a navegar un mundo que a veces parece demasiado abrumador?

Afortunadamente, existen tratamientos y estrategias que pueden ayudarte a manejar tu alta sensibilidad y a aprovecharla como el don que es. Aquí te presentaremos cinco de los más efectivos.

De acuerdo con Aron, alrededor del 20% de la población es altamente sensible. Eso significa que aunque puedas sentirte solo en tus experiencias, realmente no lo estás. Así que, si eres una persona altamente sensible, no te preocupes: hay ayuda disponible y estás en buena compañía.

4 tratamientos para personas altamente sensibles

persona altamente sensible tratamiento

1) La terapia cognitivo conductual

La terapia cognitivo conductual (TCC) es un tipo de psicoterapia que puede ser especialmente útil para las personas altamente sensibles.

La TCC se centra en ayudarte a entender cómo tus pensamientos afectan tus sentimientos y comportamientos.

Como persona altamente sensible, puedes tener pensamientos negativos o preocupantes que pueden ser agobiantes. La TCC puede enseñarte a cuestionar estos pensamientos y a reemplazarlos por otros más positivos y realistas.

Por ejemplo, si constantemente te preocupa que eres demasiado sensible, la TCC puede ayudarte a reemplazar este pensamiento por uno más útil, como “Mi sensibilidad me permite conectarme profundamente con los demás”.

Es importante mencionar que la TCC no es una solución rápida. Requiere tiempo y esfuerzo. Pero puede ser una herramienta poderosa para ayudarte a manejar tu alta sensibilidad.

Si estás interesado en probar la TCC, considera buscar a un terapeuta especializado en esta área.

Puedes encontrar recursos en línea o pedir recomendaciones a tu médico de cabecera.

2) La arte-terapia

Podrías pensar que el arte es solo para los artistas, pero la verdad es que la terapia de arte puede ser una herramienta increíblemente valiosa para las personas altamente sensibles.

No necesitas ser Picasso o Van Gogh para beneficiarte del proceso creativo.

Recuerdo el primer taller de arte del que participé hace más de 10 años, creo que la mayoría de las personas que iban era más para aliviar sus tensiones que para desarrollarse artísticamente. Muchos sentían que era más un espacio terapéutico que algo exclusivamente artístico. 

Lo cierto es que la terapia de arte permite a las personas expresar y explorar sus emociones de una manera no verbal. Esto puede ser especialmente útil si a veces te resulta difícil poner en palabras lo que estás sintiendo.

Además, la creación de arte puede tener un efecto calmante y meditativo. Puede ayudarte a enfocarte en el momento presente, en lugar de preocuparte por el pasado o el futuro.

Y lo mejor de todo es que no tienes que crear una obra maestra para que la terapia de arte sea efectiva. Al contrario, se trata de disfrutar del proceso y permitirte explorar tus emociones a través de la creatividad.

3) Terapia de autocuidado

El autocuidado es esencial para las personas altamente sensibles.

Dado que es posible que te sientas abrumado con facilidad, es importante que te tomes el tiempo para cuidar de ti mismo. Esto puede implicar una variedad de actividades, desde la meditación y el yoga hasta la lectura y la escritura.

Vale aclarar que no todas las estrategias de autocuidado funcionarán para todas las personas por igual, y es por eso que es tan importante que dediques tiempo a encontrar la que funciona para ti en especial.

La clave es encontrar algo que te ayude a relajarte y a recargar energías.

Elaine Aron sugiere que las personas altamente sensibles necesitan tiempo para retirarse y descansar después de situaciones intensas. Esto puede significar tomar un baño caliente después de un día ajetreado, pasar tiempo en la naturaleza o simplemente disfrutar de unos minutos de silencio.

El autocuidado no es un lujo, sino una necesidad, especialmente cuando eres altamente sensible. 

4) La musico-terapia

Creo que la música tiene un impacto profundo en cualquiera de nosotros.

Algo que va mucho más allá de solo deleitarnos con el ritmo y la melodía.

Según numerosos estudios, la música puede afectar nuestro estado de ánimo, reducir el estrés y hasta mejorar nuestra salud física.

Para las personas altamente sensibles, la música puede ser una herramienta particularmente poderosa.

Escuchar música puede ayudarte a procesar tus emociones, a encontrarte a ti mismo y a calmar tu mente. Puede ser una forma de terapia en sí misma. No es raro que las personas encuentren consuelo y comprensión en las letras de una canción o en la melodía de una canción instrumental.

Además, tocar un instrumento musical también puede ser una excelente manera de expresarte y canalizar tus emociones.

Y al igual que con la terapia de arte, se trata más del proceso que del resultado final.

Otras herramientas útiles para personas altamente sensibles

Conocer y entender tu sensibilidad

Uno de los primeros pasos para manejar tu alta sensibilidad es reconocerla y entenderla.

Muchas veces, las personas altamente sensibles viven pensando que hay algo “malo” con ellas, simplemente porque reaccionan de manera diferente a ciertas situaciones comparadas con otras personas.

Sin embargo, la alta sensibilidad no es una falla o un defecto, sino una característica de tu personalidad.

Elaine Aron sugiere que las personas altamente sensibles procesan la información sensorial a un nivel más profundo debido a su sistema nervioso más sensible.

Esto puede hacer que seas más consciente de sutilezas en tu ambiente, lo que puede ser tanto una bendición como una maldición.

La clave es aprender a ver tu alta sensibilidad como un don. Puede permitirte apreciar la belleza y los detalles que otros pueden pasar por alto, empatizar profundamente con los demás y ser creativo e intuitivo.

Entender esto puede ayudarte a aceptar tu alta sensibilidad y comenzar a verla como una parte valiosa de quien eres. Desde esta perspectiva, puedes buscar formas de cuidarte y protegerte en un mundo que puede sentirse abrumador.

Crear tu propio espacio seguro

Una amiga muy cercana es altamente sensible. Ella me ha hecho entender la importancia que tiene tener un lugar donde pueda sentirse segura y protegida.

Un espacio al que puede retirarse cuando el mundo exterior se siente demasiado abrumador.

Para lograrlo ella ha creado un ambiente en su habitación que la calma y la ayuda a relajarse. Desde las suaves luces hasta las almohadas cómodas, cada detalle está pensado para su confort y seguridad.

No necesitas una habitación entera para crear un espacio seguro. Puede ser un rincón en tu sala de estar, un lugar en tu jardín o incluso una mesa en tu biblioteca local. Lo importante es que sea un lugar donde te sientas cómodo y puedas desconectarte del mundo exterior.

Este espacio puede convertirse en tu santuario, un lugar donde puedes practicar técnicas de relajación, leer un libro, meditar o simplemente estar en silencio. 

No te disculpes por ser quien eres

Vivimos en una sociedad que a menudo valora la extroversión, la rapidez y la fortaleza.

Como persona altamente sensible, puedes sentirte excluido, aislado o incluso juzgado por tu sensibilidad. Y hasta podrías disculparte por ser así, querer esconderlo o intentar cambiarlo.

¡Pero no tienes nada de qué disculparte!

Tu sensibilidad no es un defecto, ni algo de lo que debas avergonzarte. Es una parte integral de quien eres y tiene su propia belleza y fuerza.

Tu capacidad para sentir profundamente, para sintonizar con los demás y para apreciar los matices del mundo es un regalo. No todo el mundo puede hacer eso. Y aunque puede hacer que la vida sea más desafiante a veces, también puede hacerla más rica y gratificante.

Así que abraza tu alta sensibilidad. Acepta que es una parte de ti y aprende a aprovecharla. Porque cuando lo haces, puedes comenzar a vivir una vida más auténtica y satisfactoria.

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Pamela Kirchheimer

Pamela Kirchheimer

Pamela Kirchheimer, es la creadora de varios blogs sobre a las relaciones saludables tanto personales, amorosas y con el ambiente. Al ser una persona altamente empática se identifica y siempre se ha interesado en el particular mundo de las PAS. Su formación especializada en Coaching de relaciones, Desarrollo Personal, Profesional y Crecimiento Espiritual, forja su enfoque distintivo y holístico sobre las personas altamente sensibles. Su misión de ayudar a las personas a tener relaciones y vidas más plenas la motiva para compartir artículos con herramientas y experiencias inspiradoras. Por consultas o de colaboraciones, puedes contactarla en k_pame@hotmail.com.

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